Bulto en la columna (espalda) de mi perro ¿Es peligroso? Leave a comment

Encontrar un bulto en la columna o espalda de tu perro es algo que puede llegar a desconcertar, por lo que es recomendable acudir al veterinario lo más pronto posible para determinar su causa y que se puede hacer para tratarlo. 

Es común que los propietarios se angustien al notar la aparición de este bulto y en muchos casos se acaba asociando con un tumor cancerígeno, pero antes de sacar conclusiones o posibles diagnósticos, lo mejor es que sea valorado por un veterinario profesional. 

Mi perro tiene un bulto en la espalda

Los bultos pueden aparecer en la espalda o columna del perro, estos pueden ser benignos o malignos, aunque son más comunes los benignos, se distinguen de la siguiente manera.

Tipos de bultos

  • Lipomas: también son conocidos como bultos de grasa, se localizan en el tejido cutáneo y su origen son nódulos de grasa. Inicialmente, estos no suponen un riesgo grave para la salud o la columna del perro, además, tampoco será necesario extirparlos, el veterinario será el encargado de terminar cuál es la mejor opción. 
  • Quistes sebáceos: es un tipo de bulto que aparece como consecuencia del bloqueo de las glándulas sebáceas por lo que presenta un líquido semisólido. Este tipo de quistes son benignos y casi todos los casos que conocemos, acaban curándose solos siempre y cuando estos bultos no se infecten. 
  • Abscesos: están causados principalmente por heridas infectadas en las que el entorno de esta herida se inflama con pequeños puntos de pus, aunque en el caso de que no se trate podrá ser una infección mayor, pero es de origen benigno y con un tratamiento efectivo puede llegar a tratarse. 

En el caso de los abscesos malignos, entre los más habituales están los carcinomas de células escamosas, tumores o fibrosarcoma que aparecen en la piel. En definitiva, la detección de un bulto en un perro es importante para asistir a una consulta médica y así realizar los exámenes pertinentes. 

Diagnóstico de los bultos 

En la consulta el veterinario tocará el nódulo, así como el ganglio linfático más cercano al tumor, aunque el lipoma generalmente muestra características específicas, es necesario analizar el tejido del nódulo en el laboratorio. 

Por consiguiente, es necesario un proceso quirúrgico para la biopsia y extirpación del tumor. Es por eso que en la cita el veterinario hace un examen menos invasivo, ya que hace una punción para aspirar el bulto con una aguja fina tomando las muestras celulares del bulto para luego realizar su respectivo análisis, por lo que si solo se obtiene grasa es porque se tratara de un lipoma. 

Posibles tratamientos 

La única opción para eliminar un lipoma es a través de una cirugía, en algunos casos no se actuará en contra de tumor. Si este no crece o no incomoda al perro posiblemente se trate de forma sencilla y sin ocasionar molestias en el futuro. 

Por consiguiente, el tipo de tratamiento lo indica el veterinario, sobre todo si son perros mayores o en aquellos que por algún motivo tengan un mayor riesgo ante los efectos de la anestesia. 

En el caso de ser necesario una cirugía, debe ser cuanto antes, ya que mientras más grande sea el bulto, la herida será mucho mayor y la cicatrización será mucho más lenta. 

Si tu perro tiene un bulto en la espalda o columna, no dudes en acudir a un veterinario especialista para realizar el mejor tratamiento.

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