Noches de otoño
Son las tres de la mañana y le oyes otra vez: sus uñas en la baldosa, del salón a la cocina y vuelta, y un suspiro cuando por fin se tumba. Cuando tu perro mayor no duerme por la noche, no es manía ni que se haya vuelto caprichoso: casi siempre hay algo que le incomoda, y con el frío de estas semanas suele notarse más. La buena noticia es que muchas veces se arregla con cambios pequeños en su rincón de dormir. 🐾
¿Por qué un perro mayor no duerme por la noche?
Con los años, los perros duermen más horas pero más ligero, y eso es normal. Las noches de paseos por la casa, jadeos y cambios de sitio, no tanto. Detrás suele haber una de estas tres cosas, o varias a la vez: frío, una cama que ya no le sostiene o algo que le duele.
🐾 Idea clave
Fíjate en cómo se mueve antes de tumbarse y al levantarse. Si busca rincones con calor, suele ser el frío. Si da muchas vueltas y no encuentra postura, mira la cama. Y si se levanta con quejidos, cojea o se lame una articulación, piensa en dolor.
Cuando es el frío: el suelo y las corrientes
En otoño la baldosa se enfría mucho de madrugada. Un perro joven lo aguanta; uno mayor, con menos músculo y articulaciones gastadas, se queda rígido y se despierta para cambiar de postura. Las corrientes hacen el resto. Por eso un perro mayor no duerme por la noche igual en septiembre que en noviembre, aunque nada más haya cambiado.
Le cuesta dormir
- Cama sobre la baldosa, sin nada debajo
- Junto a la puerta de la terraza o en un pasillo
- Pegado a un radiador que luego se apaga
- Una manta que no puede quitarse
Le ayuda a descansar
- Cama levantada del suelo o con alfombra debajo
- En una esquina sin corrientes y cerca de vosotros
- Temperatura suave y estable toda la noche
- Una manta que él mismo pueda apartar

Cuando es la cama: si se hunde, no descansa
Muchas camas son un cojín de relleno suelto que con el tiempo se aplasta, y el perro acaba apoyado en el suelo por la cadera, los hombros y los codos. Si tu perro mayor no duerme por la noche y escarba la cama, se recoloca mil veces o acaba tumbado fuera, revísala:
- Al apoyar la mano en el centro, ¿notas el suelo debajo?
- ¿Le cabe entero y estirado, sin que le cuelguen las patas?
- ¿Puede entrar y salir sin saltar ni subir un escalón alto?
- ¿Se queda con la forma de su cuerpo marcada durante horas?
- ¿La funda está seca y limpia, sin olor a humedad?
Si fallan dos o más, la cama ya no le ayuda. Una cama ortopédica de espuma viscoelástica se adapta a la forma de su cuerpo y reparte el peso, así que no quedan puntos de presión en las zonas que más se cargan al tumbarse. Elige el tamaño que le deje estirarse del todo.
¿Cuándo es dolor y cuándo hay que ir al veterinario?
De día, el paseo y la familia le distraen; de noche, quieto y en silencio, el dolor se nota más. Jadear sin calor, lamerse una articulación, quejarse al tumbarse o no querer apoyar una pata son señales de que lo que le despierta es una molestia. Aquí tienes cómo reconocer las más discretas: el dolor en perros mayores.
Otras causas no son articulares: que necesite orinar más a menudo o que deambule desorientado, que puede ser disfunción cognitiva, y también tiene manejo.
⚠️ Importante
Si tu perro mayor no duerme por la noche y además cojea, se queja, bebe u orina mucho más que antes o parece perdido en casa, pide cita con el veterinario. Si aparece de golpe o va a peor en pocos días, no esperes. Si no tienes clínica de confianza, AVEPA tiene un buscador de clínicas veterinarias.

Lo que puedes hacer desde esta misma noche
Separa su cama del suelo y de las corrientes y comprueba que no se hunde. Sácale a hacer pis justo antes de acostaros. Si por la mañana le cuesta arrancar, la rutina de los diez primeros minutos le ayuda a empezar el día. Y si tras una semana tu perro mayor no duerme por la noche, apunta a qué hora se despierta y qué hace: al veterinario le servirá.
¿Su cama ya no le sostiene?
Cuéntanos su tamaño y cómo duerme, y te ayudamos a elegir la que le va bien. Sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que un perro mayor duerma peor que antes?
Sí, que duerma más horas y más ligero es normal. Pasar la noche dando vueltas, jadeando o quejándose no lo es: conviene buscar la causa.
¿Dejo que duerma en el sofá o en nuestra cama?
Mejor que no, si le cuesta subir y bajar: el salto le carga las articulaciones. Mejor una buena cama a ras de suelo, sin corrientes y cerca de vosotros.
¿Le dejo una luz encendida por la noche?
Puede ayudar a un perro que ve poco o que se desorienta. Una luz tenue en el pasillo le permite moverse sin chocar.
