Silla de ruedas
La silla lleva meses funcionando sin darte guerra, así que no la miras. Hasta que un día la rueda va dura, suena algo al girar o le ves una marca roja en la ingle donde apoya la cincha. No es que la silla se haya estropeado de golpe ni que él se esté quejando por nada: el uso diario va gastando piezas pequeñas, y con la lluvia y el barro se nota más. Por eso conviene revisar la silla de ruedas antes de que llegue el invierno, no cuando ya falla. 🐾
Si reconoces alguna de estas señales, es momento de revisar la silla de ruedas.

Por qué el invierno se nota en la silla
En verano la silla rueda sobre suelo seco y poco más. En otoño e invierno entra agua en los ejes, el barro se seca en las ruedas y las cinchas pasan horas húmedas pegadas a la piel. Nada de eso rompe una silla, pero todo junto hace que cueste más empujarla, que el arnés roce y que los tornillos se vayan soltando con el traqueteo.
Revisar la silla de ruedas ahora, con buen tiempo, es mucho más cómodo que hacerlo un día de lluvia con él esperando en la puerta.
¿Qué hay que mirar en la silla de ruedas?
Son cuatro frentes, y ninguno necesita herramientas especiales:
🛞 Ruedas
Que giren suaves y sin ruido, y que no tengan barro seco acumulado junto al eje. Si son neumáticas, comprueba que no hayan perdido aire. Si una rueda está agrietada o gastada de un lado, toca cambiarla.
🧵 Arnés y cinchas
Mira si el acolchado se ha aplastado, si alguna cincha se ha dado de sí o si las costuras están abiertas. La prueba: que quepan dos dedos entre la cincha y la piel.
🔩 Tornillos y fijaciones
Aprieta los que se hayan aflojado y comprueba que la silla no se ladea al empujarla desde atrás. Si algo baila, no la uses hasta ajustarlo.
💧 Secado
Después de un paseo con lluvia, sécala con un trapo y deja el arnés fuera de la silla hasta que esté seco. Las piezas metálicas guardadas mojadas acaban oxidándose.
Cada cuánto revisar la silla de ruedas
No hace falta estar encima de ella todas las semanas. Cada pieza tiene su ritmo:
Cada cuánto, sin agobios
Dos veces al año
Es lo que piden los ejes de las ruedas: un poco de grasa en primavera y otra en otoño. Los tornillos y las fijaciones, una revisión al año; el arnés, limpio a menudo, porque es lo que va pegado a la piel.

⚠️ Importante
Lo que más hay que vigilar no es la silla, es él. Si le ves el pelo ralo, la piel roja o una herida en la ingle o en las axilas, no basta con aflojar la cincha: puede que el arnés ya no sea de su talla o que haya cambiado de peso. Si la herida no mejora en unos días, que la vea el veterinario; AVEPA tiene un buscador de clínicas veterinarias.
Cambia la pieza, no la silla
Cuando al revisar la silla de ruedas algo está gastado, casi nunca hace falta cambiarla entera. Lo que más se desgasta son las ruedas y los arneses, y los dos se venden por separado:
- Ruedas macizas. El recambio de dos ruedas macizas sirve para todas las sillas de perro, y no se pinchan.
- Ruedas neumáticas. Las de 12″ con cámara amortiguan mejor en caminos y suelo irregular; valen para todos los modelos menos el MINI.
- Arnés delantero o trasero. Se cambia solo el arnés cuando está gastado o cuando el perro ha cambiado de talla. El arnés delantero vale para todos los modelos menos el MINI, y el arnés trasero, para los modelos Grande, Premium y Rehabidog.
Si la silla ya no le sirve porque su movilidad ha cambiado, eso es otra conversación: aquí tienes cómo elegir entre apoyo trasero y apoyo total.
¿No sabes qué pieza le toca?
Dinos el modelo de su silla y qué le notas, y te decimos qué recambio necesita. Sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Puede usar la silla con lluvia?
Sí, con normalidad. Lo importante es lo de después: secar la silla y dejar el arnés fuera hasta que esté seco, para que no roce ni se quede húmedo contra la piel.
¿Cada cuánto hay que cambiar el arnés de la silla?
No tiene una fecha fija. Se cambia cuando está gastado, cuando las cinchas ya no ajustan o cuando el perro ha ganado o perdido peso y la talla ya no es la suya.
¿Ruedas macizas o neumáticas?
Depende de por dónde pasee. Las macizas no se pinchan y van bien en ciudad; las neumáticas amortiguan más en caminos de tierra y suelo irregular, a cambio de revisar el aire de vez en cuando.
