Cuidado de las patas
Lo primero que se nota es el ruido: clic, clic, clic por el pasillo cada vez que se levanta. No se ha vuelto escandaloso ni es cosa del suelo: las uñas en perros que arrastran una pata, que cojean o que ya salen poco dejan de gastarse solas, siguen creciendo y acaban cambiándole la forma de apoyar. Se lleva bien desde casa, con revisiones cortas y cortes pequeños. 🐾
Por qué las uñas en perros dejan de gastarse solas
Una uña se lima sola contra el asfalto y la tierra dura: lo que la mantiene corta es el kilometraje, no la genética. En cuanto tu perro anda menos —porque le duele una cadera, porque va en silla o porque el paseo se ha quedado en dar la vuelta a la manzana—, ese desgaste desaparece y la uña sigue creciendo igual.
En el perro que arrastra pasa algo peor: la uña no deja de gastarse, se gasta del revés. Roza el suelo por la parte de arriba del dedo, se lima en diagonal y acaba desgastando la piel hasta hacerle una herida.
Señales de que ya no se gastan
- Se oyen al caminar sobre suelo duro.
- De pie y quieto, la uña toca el suelo.
- Están curvadas hacia dentro, como un garfio.
- Las de una pata están más largas que las de la otra.
Cómo deberían estar
- Con el perro de pie, no llegan a apoyar.
- Se gastan parecido en las cuatro patas.
- Rectas, sin dibujar una curva cerrada.
- El espolón, corto: ese no toca el suelo nunca.
El espolón de la cara interna es el que más se olvida: como no roza con nada, crece en círculo hasta clavarse en su propia almohadilla.

Cómo cortárselas en casa sin sustos
El miedo a cortar de más es razonable: dentro de la uña hay una vena que duele y sangra. La forma de no llegar a ella no es tener buen pulso, es cortar poco y a menudo.
Elige el momento, no lo fuerces
Después del paseo o de una siesta, con él tumbado y tranquilo. Si se retuerce, se deja para otro rato: una pata al día también vale.
Sujeta el dedo, no la pata
Separa un dedo con el pulgar y el índice y aparta el pelo. Si le agarras la pata entera, la retira.
Corta la punta, y otra vez mañana
Un milímetro o dos cada vez, en varias tandas, mejor que un corte grande. Y mira el espolón, que no se ve si no lo buscas.
Si sangra, no pasa nada
Presiona con una gasa medio minuto y usa polvo hemostático, o harina de maíz. Para solo, aunque impresione.
🐾 Idea clave
Con las uñas claras se ve la vena al trasluz. Con las oscuras no, así que se corta mirando la punta: cuando en el centro aparece un óvalo grisáceo y húmedo, la vena está justo detrás. Ahí se para.
¿Cada cuánto se revisan las uñas en perros?
La regla que funciona
Cada 2 o 3 semanas
Revisar las uñas en perros que salen poco, que no es lo mismo que cortarlas. El que camina bien casi nunca necesita el corte; el que anda justo, casi siempre.
Si han crecido mucho, la vena crece con ellas y ya no se pueden dejar cortas de golpe: se recuperan cortando la punta cada semana, y en un par de meses la uña vuelve a su sitio.
Y merece la pena, porque una uña larga no es cosa de estética. Al apoyar, la punta choca contra el suelo y le empuja el dedo hacia arriba, así que reparte el peso de otra manera. En un perro que ya cojea, eso es justo lo que no necesita.
⚠️ Importante
Si se ha partido una uña hasta la base, si el dedo está hinchado o caliente, si sangra sin parar o si de repente cojea de esa pata, la cita es con el veterinario —AVEPA tiene un buscador de clínicas—. Una uña arrancada duele mucho y se infecta con facilidad.
Cuida la pata que roza
Si tu perro arrastra el pie, cuidarle las uñas es media solución: la otra media es que ese dedo deje de frotar contra el suelo. Mientras se recupera, un protector de tarso cubre la zona que roza y evita la herida, y un arnés de ayuda te deja sostenerle el tren trasero en los paseos para que apoye bien en lugar de barrer el suelo.
Fíjate también en cómo se gastan: si una pata las trae siempre más limadas, esa es la que carga de más. Es un chivato barato de cómo se está moviendo.

¿Le cuesta apoyar esa pata?
Cuéntanos cómo camina y su tamaño, y te decimos qué protección o qué ayuda le encaja. Sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar una lima eléctrica en vez de cortaúñas?
Sí, y en perros nerviosos va mejor porque no da el chasquido del corte. Ve a tandas cortas para que no se caliente la uña y acostúmbrale antes al ruido con el aparato apagado.
¿Unas uñas en perros demasiado largas le pueden hacer cojear?
Sí. Cuando la uña apoya antes que la almohadilla, el dedo se levanta y cambia el reparto del peso: es de los motivos de cojera más fáciles de arreglar. Si además ya tenía una articulación tocada, se le nota enseguida.
Mi perro no me deja tocarle las patas, ¿qué hago?
Empieza sin cortaúñas: tocarle un dedo, premio, y se acabó por hoy. Cuando lleve eso bien, le enseñas la herramienta sin usarla. Es una semana de trabajo y evita años de pelea.
