En verano solemos pensar en la hidratación, la sombra o el golpe de calor, pero muchas veces olvidamos una zona muy importante: las almohadillas. Son resistentes, sí, pero también pueden sufrir con el asfalto caliente, las aceras, la arena o los suelos de terrazas expuestos al sol.
Por eso, cuidar las almohadillas de tu perro es clave para evitar quemaduras, grietas, irritaciones y molestias durante los paseos. No se trata de alarmarse, sino de adaptar la rutina y revisar sus patas con un poco más de atención.
🐾 Consejo rápido: si el suelo quema para tu mano, también puede ser peligroso para tu perro. En verano, el horario del paseo importa mucho.
Por qué las almohadillas sufren más en verano
Las almohadillas ayudan al perro a caminar, amortiguar el peso y proteger sus patas. El problema es que en verano el suelo puede alcanzar temperaturas muy altas, incluso cuando el ambiente no parece excesivo.
El asfalto y las baldosas acumulan calor durante horas. Si el perro camina sobre estas superficies, puede acabar con sequedad, rojeces, grietas o dolor al apoyar. En casos más serios, pueden aparecer quemaduras en las almohadillas.
Superficies que pueden quemar más de lo que parece:
- Asfalto expuesto al sol.
- Aceras y baldosas claras o oscuras.
- Arena de playa en horas centrales.
- Suelos de terrazas, patios o plazas sin sombra.
El asfalto caliente: el principal peligro
Una prueba sencilla consiste en apoyar el dorso de la mano sobre el suelo durante unos segundos. Si resulta incómodo, es mejor cambiar de ruta o esperar a otra hora.
Para cuidar las almohadillas de tu perro, lo ideal es pasear temprano por la mañana o al atardecer, buscar zonas de sombra y priorizar césped, tierra o caminos menos expuestos al sol.
☀️ Importante: las cremas específicas para almohadillas pueden ayudar a hidratar, pero no sustituyen evitar el suelo caliente. Si el asfalto quema, mejor no pisarlo.
Señales de almohadillas dañadas
Si notas cojera, dolor o rechazo a caminar, también puede ayudarte esta guía sobre cómo aliviar el dolor de pata de un perro.
Después del paseo, conviene observar si tu perro camina con normalidad. Algunas señales de alerta son:
- Cojera repentina o dificultad para apoyar una pata.
- Lamido excesivo de las patas.
- Rechazo a seguir caminando.
- Almohadillas rojas, inflamadas o sensibles.
- Grietas, heridas, piel levantada o ampollas.
Si notas alguno de estos síntomas, evita forzar el paseo. Aunque tu perro quiera seguir contigo, puede estar caminando con dolor.
Cómo cuidar sus patas durante los paseos
La mejor prevención es sencilla: adaptar horarios, elegir bien el terreno y revisar las patas al volver a casa. Para cuidar las almohadillas de tu perro, evita las horas centrales del día, reduce la duración del paseo si hace mucho calor y lleva agua para mantener a tu perro hidratado.
1. Cambia el horario
Pasea a primera hora o al atardecer, cuando el suelo está menos caliente.
2. Busca zonas frescas
Elige sombra, césped, tierra o caminos que no acumulen tanto calor.
3. Revisa al volver
Comprueba si hay rojeces, grietas, heridas, arena o pequeñas piedras.
También es buena idea limpiar restos de arena, polvo o pequeñas piedras al volver. Si las almohadillas están secas, puedes consultar con tu veterinario sobre el uso de un bálsamo específico para perros. No uses cremas humanas sin indicación, porque el perro puede lamerse y algunos ingredientes no son adecuados.
Qué hacer si se ha hecho daño
Si sospechas que tu perro se ha quemado o tiene una herida, detén el paseo y llévalo a una zona fresca. Revisa la pata con cuidado, sin arrancar piel ni aplicar productos caseros.
Consulta con el veterinario si hay sangrado, ampollas, dolor evidente, cojera intensa o heridas abiertas. En estos casos, actuar pronto ayuda a evitar infecciones y molestias mayores.
🚫 Evita improvisar: ante una quemadura o herida, no apliques productos humanos ni remedios caseros sin recomendación veterinaria.
Cuida su movilidad también en verano
Si tu perro arrastra las patas, tiene artrosis o muestra dificultad para caminar, revisa sus almohadillas con más frecuencia. En Novecan ayudamos a mejorar la movilidad y el bienestar de perros con necesidades especiales.
Si tu perro tiene dificultad para moverse o notas rigidez, te recomendamos leer también nuestra guía sobre salud articular en perros.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si el suelo está demasiado caliente?
Apoya el dorso de la mano sobre el suelo unos segundos. Si te quema o incomoda, evita esa superficie y busca sombra, césped o tierra. Esta prueba sencilla ayuda a cuidar las almohadillas de tu perro durante los paseos de verano.
¿Puedo poner crema normal en las almohadillas?
No es recomendable. Usa solo productos específicos para perros y consulta con el veterinario si hay heridas, grietas profundas o dolor.
¿Qué hago si mi perro cojea después del paseo?
Revisa sus almohadillas, evita que siga caminando sobre suelo caliente y observa si hay rojeces, ampollas o heridas. Si la cojera continúa, acude al veterinario. Así podrás cuidar las almohadillas de tu perro y evitar que una molestia pequeña vaya a más.


