Cuando nuestro compañero de cuatro patas empieza a tropezar, le cuesta levantarse de su cama o, en el peor de los casos, pierde repentinamente la movilidad en sus patas traseras, el mundo se nos cae encima. Como dueños, nos asaltan mil dudas.
En ese momento de incertidumbre, es muy común buscar soluciones en internet y encontrarse con un dilema habitual: «¿Debería llevarlo a rehabilitación en agua o es mejor comprarle directamente una silla de ruedas?».
La respuesta de los veterinarios rehabilitadores y expertos en ortopedia es contundente: no tienes por qué elegir. De hecho, para garantizar la mejor calidad de vida y una recuperación exitosa, la hidroterapia para perros y las sillas de ruedas a medida no son opciones excluyentes; son las dos mitades de un equipo de rescate perfecto.
A continuación, te explicamos por qué tu peludo necesita ambas y cómo esta combinación puede cambiarle la vida.
El falso mito del reposo absoluto
Durante muchos años, se creyó que un perro con dolor articular, artrosis severa o una hernia discal debía permanecer inmóvil. Hoy sabemos que el reposo absoluto y prolongado es el peor enemigo de la movilidad.
Cuando un perro deja de caminar porque siente dolor, entra en un círculo vicioso peligroso:
- Falta de uso: Al no apoyar las patas, los músculos se atrofian rápidamente (se «encogen» y pierden fuerza).
- Inestabilidad: Sin una musculatura fuerte que sostenga la articulación, el hueso sufre más impacto.
- Más dolor: Esto genera mayor dolor y, en consecuencia, aún menos ganas de moverse.
Para romper este ciclo destructivo, necesitamos devolverle el movimiento sin generarle sufrimiento. Y ahí es donde entran en juego los beneficios de la hidroterapia para perros.
Hidroterapia para perros: El milagro de la ingravidez
La hidroterapia para perros (terapia en agua mediante piscina o cinta subacuática) es, sin duda, una de las herramientas de rehabilitación más potentes que existen en la actualidad.
Cuando introducimos a un perro con problemas de movilidad en el agua, ocurren tres fenómenos físicos que actúan directamente sobre su cuerpo dolorido:
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Flotabilidad (Adiós al dolor): El agua soporta gran parte del peso corporal del animal. Esto libera a sus caderas, rodillas y columna vertebral de la presión de la gravedad. Un perro que en tierra firme no puede sostenerse en pie, en el agua es capaz de caminar sin sentir esos pinchazos de dolor.
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Resistencia (Hola al músculo): Moverse bajo el agua requiere más esfuerzo que hacerlo en el aire, pero es una resistencia suave y constante. Cada paso que da fortalece su musculatura de forma segura, creando una «faja natural» alrededor de sus articulaciones.
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Temperatura terapéutica: El agua suele estar climatizada, lo que ayuda a relajar los músculos tensos, dilata los vasos sanguíneos y mejora la circulación, acelerando la curación de los tejidos dañados.
Una sesión de hidroterapia para perros es el entorno seguro donde tu compañero pierde el miedo a moverse y recuerda cómo caminar. Pero la clínica es solo una parte de su vida. ¿Qué ocurre cuando termina la sesión y volvéis a casa?
La silla de ruedas: Llevando la recuperación al asfalto
El gran desafío de cualquier tratamiento de rehabilitación es mantener los avances logrados. Si tu perro hace un trabajo espectacular en su sesión en el agua, pero al llegar a casa pasa 23 horas tumbado porque en la calle la gravedad y el dolor vuelven a hacer de las suyas, el progreso será frustrante y lentísimo.
Aquí es donde la silla de ruedas a medida entra en escena como el puente perfecto entre la clínica y la vida real.
La silla le proporciona en la calle el mismo soporte que el agua le daba durante la hidroterapia para perros. Al colocar a tu peludo en su carrito de Novecan, logras que el peso de su tercio posterior quede suspendido. De este modo, si aún tiene movilidad residual (mueve un poco las patitas), podrá seguir ejercitándolas contra el suelo, construyendo músculo con cada paseo, pero sin castigar su espalda.
Además, la silla de ruedas tiene un beneficio que ninguna terapia en clínica puede igualar: la salud mental. Un perro necesita olfatear los árboles, sentir el aire en la cara y relacionarse con otros perros. Devolverle su independencia en el parque le dará el «subidón» de endorfinas necesario para tener ganas de luchar y recuperarse.
Ojo: La importancia de la «medida exacta»
Para que este combo funcione, la silla no puede ser un «kit estándar» mal ajustado. Si la silla no tiene el centro de gravedad perfecto, el perro volcará todo su peso sobre las patas delanteras, creando contracturas cervicales y destrozando el trabajo previo. En Novecan, calibramos cada silla al milímetro para que el perro fluya, no para que arrastre un armatoste.
El ciclo del éxito: Cómo se complementan paso a paso
Imagina la recuperación de tu perro como un engranaje donde las dos piezas trabajan juntas:
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La base: La hidroterapia para perros permite que ejercite los músculos sin impacto, reduciendo la inflamación y ganando confianza en un entorno controlado.
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El mantenimiento: La silla de ruedas utiliza esa nueva fuerza para dar paseos reales. Se cansa de forma saludable, respira aire puro, su apetito mejora y duerme profundamente.
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El resultado: Un perro activo, feliz y con una atrofia muscular frenada o revertida.
Patologías donde este combo hace magia
Aunque es útil en multitud de escenarios, la unión de terapias en agua y sillas ortopédicas es el tratamiento estrella para:
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Hernias discales: Tanto en tratamiento conservador como en rehabilitación postoperatoria.
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Displasia de cadera severa: Evitando el impacto articular mientras se mantiene al perro activo.
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Mielopatía Degenerativa: Retrasando al máximo la pérdida de masa muscular.
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Artrosis múltiple en perros Senior: Devolviéndoles la vitalidad que los años les han ido robando.
El tiempo es oro: No esperes a que sea tarde
El error más común es esperar a que el perro esté completamente paralizado o tenga una atrofia muscular irreversible para actuar. Cuanto antes empieces a combinar el apoyo en casa con la terapia profesional, más años de calidad de vida le regalarás.
En Novecan, no solo somos expertos en la fabricación de sillas de ruedas a medida, sino que entendemos todo el proceso rehabilitador. Sabemos que cada caso es un mundo y que la hidroterapia para perros, combinada con la ortopedia adecuada, puede marcar la diferencia entre la inmovilidad y una vida plena.
Si notas que tu compañero ya no quiere pasear, cojea o le cuesta levantarse, no lo dejes pasar. Escríbenos o llámanos; analizaremos el caso de tu peludo y te asesoraremos sobre cómo devolverle su sonrisa.



