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Cómo adaptar tu hogar para un perro con movilidad reducida

Si tu perro tiene dificultades para moverse debido a una lesión, enfermedad o simplemente por su avanzada edad, es fundamental crear un entorno seguro y cómodo en casa. Un hogar bien adaptado puede mejorar su calidad de vida, prevenir accidentes y facilitar sus actividades diarias. A continuación, te presentamos algunas sugerencias para lograrlo.

Alfombras antideslizantes para evitar accidentes

Uno de los mayores riesgos para adaptar tu hogar para un perro con movilidad reducida es el deslizamiento en superficies lisas, como baldosas o suelos de madera. Coloca alfombras antideslizantes o tapetes en áreas donde tu perro se mueva con más frecuencia, como los pasillos, la sala de estar y cerca de su zona de descanso. Estas alfombras no solo evitarán resbalones, sino que también proporcionarán una superficie más suave y cómoda para sus patas.

Rampas para facilitar el acceso

Las escaleras son un desafío importante para adaptar tu hogar para un perro con dificultades de movilidad. Instalar rampas en puntos estratégicos de la casa, como en la entrada principal, cerca de camas o sofás, es una excelente solución. Asegúrate de que las rampas sean lo suficientemente anchas y tengan una inclinación suave para que tu perro pueda utilizarlas sin esfuerzo adicional. Además, si tu perro usa silla de ruedas, verifica que las rampas sean lo suficientemente resistentes para soportar su peso.

Zona de descanso cómoda y accesible

Es vital que tu perro cuente con un área de descanso cómoda, especialmente si pasa mucho tiempo tumbado debido a su condición. Las camas ortopédicas son una excelente opción, ya que proporcionan soporte adicional para las articulaciones y la columna vertebral. Coloca la cama en un lugar de fácil acceso y evita que esté en zonas frías o con corrientes de aire. También puedes considerar camas con bordes bajos o planas para facilitar la entrada y salida.

Comederos y bebederos elevados

Para evitar que tu perro tenga que agacharse demasiado para comer o beber, eleva los comederos y bebederos a una altura adecuada. Esto es especialmente importante si tiene problemas en las patas delanteras o la columna. Los soportes para comederos elevados son económicos y fáciles de encontrar. Además, si tu perro usa una silla de ruedas, asegúrate de que pueda acceder a ellos sin ningún obstáculo.

adaptar tu hogar para un perro

Espacios despejados y sin obstáculos

Un hogar lleno de muebles y objetos puede ser un campo de obstáculos para  adaptar tu hogar para un perro con movilidad reducida. Asegúrate de que los pasillos estén despejados y que haya suficiente espacio para que pueda moverse libremente. Si tu perro usa silla de ruedas, este consejo es aún más crucial, ya que necesita suficiente espacio para girar y maniobrar sin problemas.

Puertas y accesos más amplios

Si tu perro utiliza una silla de ruedas o tiene problemas para pasar por puertas estrechas, asegúrate de que los accesos sean lo suficientemente amplios. Puedes quitar las puertas internas o cambiar las bisagras para ganar unos centímetros adicionales. Esto facilitará el paso y evitará que tu perro se lastime al tratar de moverse por lugares angostos.

Juguetes adaptados y estímulos mentales

Aunque su movilidad esté limitada, tu perro sigue necesitando estimulación mental y juegos que lo mantengan activo. Existen juguetes diseñados especialmente para perros con movilidad reducida, como juguetes interactivos que estimulan el olfato o la resolución de problemas. También puedes esconder premios en diferentes lugares de la casa para fomentar la exploración sin necesidad de correr o saltar.

Acceso fácil al exterior

Si tu perro disfruta pasar tiempo al aire libre, asegúrate de que pueda salir al jardín o patio con facilidad. Coloca una rampa en la salida principal y revisa que el camino esté despejado de obstáculos o superficies resbaladizas. También puedes considerar el uso de arneses especiales para ayudarle en sus paseos.

Supervisión constante y ajustes frecuentes

Adaptar tu hogar para un perro con movilidad reducida pueden cambiar con el tiempo. Mantén una supervisión constante de su comportamiento y, si notas que alguna parte de la casa se vuelve problemática, no dudes en hacer ajustes. Recuerda que lo más importante es su bienestar y comodidad.

Conclusión

Hacer pequeños ajustes en tu hogar puede marcar una gran diferencia en la vida de un perro con movilidad reducida. Desde la instalación de rampas hasta la elección de juguetes adecuados, cada detalle contribuye a mejorar su calidad de vida y a mantenerlo seguro. Con un poco de planificación, puedes crear un ambiente cómodo y adaptado a sus necesidades específicas.

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