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Artrosis Canina en Invierno: Por qué el abrigo no es suficiente para sus articulaciones

Si tienes un perro con problemas articulares, seguro que conoces la escena: llega el frío y tu perro, que en septiembre corría aceptablemente, ahora parece un «robot» por las mañanas. Camina rígido, le cuesta arrancar y quizás rechaza salir a la calle.

La reacción natural de cualquier dueño responsable es comprarle un buen abrigo. Y haces bien, pero tenemos que hablar de una verdad incómoda en ortopedia veterinaria: el abrigo protege los pulmones y la columna, pero deja las rodillas, codos y carpos —precisamente las zonas con artrosis canina en invierno— completamente expuestos a la intemperie.

Hoy en el blog de Novecan analizamos la mecánica del frío y te explicamos cómo pasar de «tapar» a «tratar».

La Física del Dolor: Viscosidad y Presión

Para entender por qué tu perro cojea más ahora, imagina el aceite del motor de un coche. En frío, es denso y viscoso. Al calentarse, fluye.

El líquido sinovial, encargado de lubricar las articulaciones de tu perro, funciona igual. Con las bajas temperaturas, este fluido se vuelve más espeso, aumentando la fricción hueso con hueso. Si a esto le sumamos que la bajada de presión atmosférica (típica de las borrascas invernales) permite que los tejidos inflamados se expandan ligeramente, tenemos la tormenta perfecta para el dolor.

 Artrosis canina invierno

El Mito del Abrigo: ¿Por qué no llega a la articulación?

Aquí está la clave que muchos desconocen. Los perros pierden calor principalmente por las almohadillas y la respiración, pero sus extremidades tienen una circulación periférica más lenta.

Cuando pones un abrigo, mantienes caliente el núcleo central del cuerpo (tórax y abdomen). Sin embargo, la rodilla con artrosis o el codo con displasia siguen a la temperatura ambiente (que puede ser de 0ºC o 5ºC). La artrosis canina en invierno no se combate tapando el lomo, sino elevando la temperatura de la propia articulación para:

  1. Dilatar los vasos sanguíneos de la zona (mejor riego).

  2. Mejorar la elasticidad de los tendones.

  3. Reducir la viscosidad del líquido sinovial.

Aquí es donde entran las ortesis de neopreno de alto rendimiento. A diferencia de una prenda de ropa, un protector de rodilla o codo actúa como un termo: retiene el calor que el propio perro genera al moverse y lo concentra en la zona lesionada, aumentando la temperatura de trabajo de la articulación en varios grados.

El Enemigo Invisible: Suelos Húmedos y Micro-resbalones

El invierno trae otro riesgo para la artrosis canina en invierno del que se habla poco: la inestabilidad. El suelo mojado, las aceras heladas o el barro obligan al perro a «tensar» su musculatura para no resbalar. Para un perro sano es imperceptible, pero para uno con artrosis, este esfuerzo extra para estabilizarse genera contracturas y sobrecargas brutales.

Artrosis canina invierno

La Estrategia Novecan para el Invierno:

  1. Soporte Térmico: Usa ortesis específicas para pasear. No solo calientan, sino que la compresión ligera ofrece propiocepción (el perro siente mejor dónde pisa), dándole seguridad en suelos inestables.

  2. Calentamiento «Indoor»: Prohibido salir de la cama a la calle directamente a 3ºC. Haz 2 minutos de masajes o «sentado-levantado» en el salón antes de abrir la puerta.

  3. Protección de Almohadillas: Si hay nieve o hielo, usa botas o ceras protectoras. El dolor en las almohadillas altera la pisada y fuerza las articulaciones superiores.

Casa: Zona de Recuperación

Al volver del paseo, el trabajo no termina. La humedad es pésima conductora térmica. Si tu perro tiene mucho pelo, puede parecer seco por fuera pero mantener la humedad pegada a la piel cerca de las caderas. Asegúrate de secar a conciencia, no solo con toalla, sino con secador a temperatura media si es necesario. Y recuerda: las camas ortopédicas en invierno deben estar aisladas del suelo. Una simple alfombra bajo su cama puede marcar la diferencia entre una noche de dolor o una de descanso.

Artrosis canina invierno

Conclusión

La artrosis canina en invierno es inevitable, pero el sufrimiento no lo es. No te conformes con ver a tu perro caminar más lento pensando que «es la época». Diferencia entre abrigarlo (confort) y tratarlo (salud articular).

Si tienes dudas sobre qué soporte es el adecuado para la articulación de tu compañero, en Novecan podemos asesorarte para que este invierno sea solo una estación más, y no un obstáculo insalvable.

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